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Historias de un Mundial, el 'fracaso' del 82 y las anécdotas de Manolo Jiménez: "Recuerdo que Rubio, que era el preparador físico del Sporting y estaba también con la selección, nos decía que si teníamos alguna molestia no dijéramos nada"

LA NUEVA ESPAÑA continúa su serie de entrevistas con exfutbolistas que defendieron la camiseta de la selección española con motivo del Mundial de 2026, que se disputará en Estados Unidos, México y Canadá. El protagonista de esta entrega es Manolo Jiménez, integrante de la selección que participó en España 82.

—¿Qué es lo primero que se le viene a la cabeza cuando piensa en el Mundial de España 82?

—Lo primero que recuerdo es que, el año previo al Mundial, hicieron dos selecciones: la absoluta y otra que llamábamos “Avis”. Como el Mundial se disputaba en España, querían tener a más jugadores trabajando con el grupo. Si la selección A jugaba un partido en el extranjero, nosotros disputábamos otro encuentro aquí. Participé en seis partidos con aquella selección y nos dijeron que tendrían consideración de internacionales, aunque después oficialmente no contaron.

—¿Cómo llegó su debut ?

—Fue en la temporada 1981-82. Había estado yendo a muchas convocatorias y participando en partidos de preparación, pero el único encuentro oficial que disputé fue ante Polonia. Es el único partido que tengo reconocido con la selección.

—¿Qué recuerdo guarda?

—Muy bonito. Llevaba tiempo dentro del grupo y veía muy cerca la posibilidad de disputar un Mundial. Había mucha ilusión, tanto por debutar como por formar parte de la convocatoria definitiva.

—¿Cómo vivió la espera de la lista definitiva para el Mundial?

—Con mucha tensión. Fuimos a La Molina con una lista de 22 jugadores, pero solo había dos porteros. Todos sabíamos que faltaba uno y que, por tanto, alguien se iba a quedar fuera. Los que habíamos tenido menos participación éramos los que más incertidumbre teníamos.

—¿Fue difícil esa incertidumbre?

—Mucho. Recuerdo que Rubio, que era el preparador físico del Sporting y estaba también con la selección, nos decía que si teníamos alguna molestia no dijéramos nada. Que fuéramos a verle por la noche, pero que no levantáramos la mano porque el primero que dijera que tenía algún problema podía quedarse fuera.

—¿Cómo fue disputar un Mundial organizado en España?

—Algo excepcional. Para cualquier futbolista es un orgullo representar a tu país en un Mundial, pero hacerlo en casa era todavía más especial. Te sentías un privilegiado por formar parte de aquel grupo de 22 jugadores que tenían la oportunidad de defender a España ante millones de personas.

—La sensación general es que España firmó un Mundial decepcionante. ¿Comparte esa opinión?

—Sí, lógicamente. Empezamos empatando con Honduras y después perdimos contra Irlanda del Norte. Eso nos obligó a jugárnoslo todo ante Yugoslavia. Conseguimos ganar y pasar de ronda, pero después nos tocó un grupo muy complicado con Alemania e Inglaterra. Además, tampoco hicimos un gran fútbol.

—¿Les quedó la espina de haber podido hacer algo más?

—Claro que sí. Jugábamos en casa y las expectativas eran muy altas. Tanto por resultados como por juego, sentimos que podíamos haber ofrecido mucho más.

—¿A qué atribuye el fracaso?

—Es difícil explicarlo, porque había muy buenos futbolistas. Había varios jugadores de la Real Sociedad que venía de ser campeona de Liga, como Arconada, Zamora o Satrústegui. Individualmente había calidad, pero como equipo no terminamos de funcionar.

—Mucha gente habla del llamado “Partido de la Vergüenza” entre Alemania y Austria en El Molinón.

—Nosotros estábamos en Valencia y tampoco estábamos excesivamente pendientes porque bastante teníamos con lo nuestro. Pero son situaciones que se han dado muchas veces en el fútbol. Cuando un empate beneficia a los dos equipos, es muy difícil que ninguno quiera asumir riesgos innecesarios.

—¿Cree que aquello fue contrario a los valores del deporte?

—Todo el mundo quiere ganar, pero si el empate beneficia a ambos, estadísticamente esos partidos suelen terminar así.

—España afronta ahora un nuevo Mundial después de conquistar la Eurocopa. ¿Qué opciones le concede al equipo de Luis de la Fuente?

—Yo creo que todas. La primera fase te da margen, pero cuando llegas a las eliminatorias puede pasar cualquier cosa. Un mal día o un poco de mala suerte te pueden dejar fuera. Pero, lógicamente, España está entre las favoritas.

—¿Qué selecciones considera que pueden ser las principales rivales de España?

—Siempre pensamos en Argentina o Brasil. Luego están las grandes selecciones europeas, como Francia, Alemania o Inglaterra. Y además, en cada Mundial suele aparecer una selección revelación que da un paso adelante.

—¿Cree que esta selección española depende de determinadas individualidades o es, sobre todo, un equipo coral?

—Yo creo que es una España coral. Desde hace mucho tiempo mantenemos una misma idea de juego basada en la calidad técnica. Antes estaban Xavi e Iniesta; ahora tienes a jugadores como Pedri, Rodri o Gavi. Hay muchísimo talento en el centro del campo y eso hace que sea una selección muy competitiva

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